¿AMAR?


Cuando tienes los ojos puestos en una cosa no puedes ver las demás. Es así como soy. Es así como seguiré siendo seguramente.
No queremos no sentirnos queridos, queremos una cierta atención, hacer ciertas cosas y estar juntos. Lo queremos todo a nuestra manera y siempre respetamos las maneras de los demás y no es que nos parezcan incorrectas, solo es que no es nuestra manera de actuar y siempre las aceptamos. No queremos ser egoístas pero si no lo fuésemos… ¿Qué estaríamos haciendo en realidad? ¿Sería tan divertido?
Dependemos de quienes dependemos y tal vez algún día de ello dejaremos de depender. Dudo que depender de ello sea malo si así se está bien, dudo que depender de ello este bien si estás mal. Si cierro los ojos, rápidamente me doy cuenta de las cosas que más quiero. Aparecen enseguida y no quiero perderlas. De seguro haría lo posible por mantenerlas.

 ¿No es bonito el amarnos?

Es tan bonito que lo destrozamos al regarlo, porque algo tan bonito no tiene que regarse con lágrimas sino con la más pura agua.
Algo tan bonito tiene que florecer en nuestro interior, tiene que ser cultivado cuidadosamente y constantemente, porque no sería bonito si viniese tan rápidamente y rápidamente se desvaneciera. Es bello porque desde el primer día lo fue y con los actos diarios así de bello todavía hoy puede se puede sostener.
Es bonito porque es mutuo, porque lo sientes. La causa de esta belleza es a lo mejor, que no es física; aunque ya no sea una flor bonita y sigue siendo un capullo o inclusive se vuelve un fruto. Las raíces siguen arraigadas en el sustrato de mi piel y mientras sigan allí jamás permitiré que se descompongan.
El amor es hermoso porque no es un simple “me gusta” que puede olvidarse al pudrirse esa belleza. El amor es hermoso porque es un “te quiero” que cuidas con el más puro calor, con el agua más cristalina lo regarás y los más sinceros sentimientos demostrarás.
Por eso está bien si tienes algo que cuidar, porque será tan bonito que podrás comprender lo que es amar.

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