HUÍDA
Corro tan rápido como mis piernas me lo permiten. Cada segundo que pasa mi cuerpo está más cansado, no puedo tolerar el pararme ahora, sé que tengo que continuar. No sé cuanto rato llevo corriendo pero seguro que es mucho. Caminar era algo que solo me lo podía consentir en un pasado. ¿Cuánto tiempo ha pasado ya? Quiero detenerme, quiero que descansen mis pies, hasta mi mente está exhausta, mi corazón va a mil...
El tiempo debería pasar igual de veloz que mi corazón, no obstante, van a ha diferentes tempos.
Solo sé que cuando pare de correr, cuando pueda descansar; mi cuerpo junto mi tiempo se terminarán, por eso corro y no me detendré. Caminar era genial, poder aprovechar cada segundo, observar cada cosa y ahora... con prisas y dolor no puedo cesar.
Comentarios
Publicar un comentario