EL CIRCULO DE FLORES


En un circulo de flores apareciste tú, una flor como cualquiera de nosotras, con su propio color y su propio espacio. Teníamos miedo a marchitar pero siempre estábamos juntas; nos levantábamos juntas y nos íbamos a dormir a la vez. No nos hacía falta hablar.
Cuando el cielo lloraba, nostras absorbíamos cada una de sus lágrimas y estás nos permitían crecer aún más. A través de este pequeño campo aprendimos muchas cosas y observamos muchas otras. Vivíamos todas en sinfonía y a pesar de ser auntónomas, necesitábamos de los demás.
A medida que pasaba el tiempo, el viento y los insectos se llevaron nuestro polen y lo compartieron entre nosotras para poder dar "frutos" como seres vivos. Esa fue la primera vez que tuvimos contacto entre nosotras, antes solo nos veíamos, solo sabíamos que estabamos la una para la otra pero ahora sabíamos que la una para la otra era más importante. Que juntas creábamos algo maravilloso, que juntas podíamos hacer que nuestra existencia durase un poco más que nuestras vidas.
Mientras llegaba el otoño, nuestras raíces crecieron, ya no necesitábamos de insectos o de ese viento par poder estar conectadas entre nosotras, ahora siempre estábamos entrelazadas, allí donde nadie podía ver, pero allí donde nosotras si nos podíamos sentir.
Hoy después de mucho tiempo, en un circulo de flores despareciste tú, una flor como cualquiera de nostras, con su propio color y espacio. Sé que no te daba miedo marchitar porque siempre estuvimos juntas, porque aunque te vayas, sabes que en algún lugar, tu y yo seguiremos juntas un poco más.

Comentarios

Entradas populares