CITA A BEPPO EL BARRENDERO
.
Empezaré hablando de algo que tal vez es el tema que más me obsesiona y me come por dentro, algo con lo que no puedo luchar pero es algo que de verdad encuentro fascinante: el TIEMPO.
Dos sílabas, tres vocales y tres consonantes, pero aun así el peso que conlleva es demasiado.
Estoy loca
Me obsesiona
Me ahogo
Después río
Marchó, me alejo
Vuelvo
Desesperadamente trato de escapar
Me atrapa
Chillo
Huyo
...
Tengo miedo
Impotentemente
Estoy atrapada
Me muero
¿Podría escapar?
Obviamente, la respuestas es no.
…
No podemos hacer nada para detenerle, por eso nos obsesiona más.
Sabemos que rápidamente pasa, tan rápidamente cuando lo pasas bien y tan lentamente cuando lo pasas mal.
...
Quiero citar una frase de un libro llamado Momo, es un libro muy cortito pero precioso de leer, precioso de entender y más hermoso es cuando lo tratas de comparar.
La frase es de un personaje, el barrendero, era un hombre viejo con un trabajo más digno de lo que podemos entender.
...
Empezaré hablando de algo que tal vez es el tema que más me obsesiona y me come por dentro, algo con lo que no puedo luchar pero es algo que de verdad encuentro fascinante: el TIEMPO.
Dos sílabas, tres vocales y tres consonantes, pero aun así el peso que conlleva es demasiado.
Estoy loca
Me obsesiona
Me ahogo
Después río
Marchó, me alejo
Vuelvo
Desesperadamente trato de escapar
Me atrapa
Chillo
Huyo
...
Tengo miedo
Impotentemente
Estoy atrapada
Me muero
¿Podría escapar?
Obviamente, la respuestas es no.
…
No podemos hacer nada para detenerle, por eso nos obsesiona más.
Sabemos que rápidamente pasa, tan rápidamente cuando lo pasas bien y tan lentamente cuando lo pasas mal.
...
Quiero citar una frase de un libro llamado Momo, es un libro muy cortito pero precioso de leer, precioso de entender y más hermoso es cuando lo tratas de comparar.
La frase es de un personaje, el barrendero, era un hombre viejo con un trabajo más digno de lo que podemos entender.
...
"Beppo Barrendero vivía en una casita que él mismo se había construido con ladrillos, latas de desecho, y cartones. Cuando a Beppo Barrendero le preguntaban algo se limitaba a sonreír amablemente, y no contestaba. Simplemente pensaba. Y, cuando creía que una respuesta era innecesaria, se callaba. Pero, cuando la creía necesaria, la pensaba mucho. A veces tardaba dos horas en contestar, pero otras tardaba todo un día. Mientras tanto, la otra persona había olvidado su propia pregunta, por lo que la respuesta de Beppo le sorprendía casi siempre.
Cuando Beppo barría las calles, lo hacía despacio, pero con constancia. Mientras iba barriendo, con la calle sucia ante sí y limpia detrás de sí, se le iban ocurriendo multitud de pensamientos, que luego le explicaba a su amiga Momo:
– Ves, Momo –le decía, por ejemplo-, las cosas son así: a veces tienes ante ti una calle larguísima. Te parece terriblemente larga, que nunca crees que podrás acabarla.
Miró un rato en silencio a su alrededor; entonces siguió:
– Y entonces te empiezas a dar prisa. Cada vez que levantas la vista, ves que la calle no se hace más corta. Y te esfuerzas más todavía, empiezas a tener miedo, al final estás sin aliento. Y la calle sigue estando por delante. Así no se debe hacer.
Pensó durante un rato. Entonces siguió hablando:
– Nunca se ha de pensar en toda la calle de una vez, ¿entiendes? Sólo hay que pensar en el paso siguiente, en la siguiente barrida. Nunca nada más que el siguiente.
Volvió a callar y a reflexionar, antes de añadir:
– Entonces es divertido; eso es importante, porque entonces se hace bien la tarea. Y así ha de ser.
Después de una nueva y larga interrupción, siguió:
– De repente se da uno cuenta de que, paso a paso, se ha barrido toda la calle. Uno no se da cuenta cómo ha sido, y no se está sin aliento.
Asintió en silencio y dijo, poniendo punto final:
– Eso es importante."
...
Por eso, dignos compañeros, espero que comprendáis porque a veces nos pesa tanto este TIEMPO.
Comentarios
Publicar un comentario